Encuesta de calidad

El cliente que se va descontento no se queja: deja de venir

Y te enteras un año después, cuando miras la lista y ya no está. Una voz de IA llama al día siguiente, pregunta qué tal en treinta segundos y te avisa el mismo día del que salió mal. Al que salió contento le manda el enlace de la reseña.

  • ·Por teléfono contesta uno de cada tres; un enlace por correo, menos de uno de cada diez
  • ·Lo que dicen queda escrito en su ficha, con la grabación
  • ·Quien no puede hablar la recibe por WhatsApp y la contesta luego

¿Lo vemos en media hora?

Déjame tus datos y te llamo yo. Vemos a cuánta gente atiendes al mes y qué preguntas tienen sentido en lo tuyo.

Esto es lo que oye tu cliente

Tres llamadas de la misma encuesta: una que puntúa alto y acepta dejar reseña, una que salió mal y salta el aviso, y una que no es momento y se pasa a WhatsApp. Enteras, sin cortar.

Son grabaciones de demostración, hechas con voces sintéticas para que puedas oírlas aquí mismo. No son llamadas a clientes reales: esas no se publican en una página web.

Un nueve0:48

Contenta, y lo cuenta

Puntúa, dice qué es lo que mejor le pareció —no esperó y le explicaron el presupuesto— y acepta contarlo en Google.

Un cuatro0:44

Salió enfadado y nadie lo sabía

Cuarenta y cinco minutos de espera sin que nadie le dijera nada, y no era la primera vez. No se le pide ninguna reseña: se avisa a la responsable el mismo día.

Ahora no0:26

Está trabajando

No es momento. En vez de insistir, se le manda la misma encuesta por WhatsApp y la contesta cuando puede.

Cinco pasos, y el cuarto es el que salva al cliente

1

Se llama al día siguiente, no al mes

En cuanto la cita queda cerrada en tu agenda, entra en la cola del día siguiente. Preguntar tres semanas después es preguntar por algo que ya nadie recuerda, y para entonces el enfadado ya se lo ha contado a otros.

2

Tres preguntas y treinta segundos

Una nota del uno al diez, un «¿y qué es lo que mejor o peor le pareció?» y poco más. Una encuesta de diez preguntas por teléfono no la aguanta nadie.

3

Lo que dicen se escribe tal cual

La respuesta va a la ficha del cliente con su transcripción. No se resume en «satisfecho»: se guarda «me atendieron cuarenta y cinco minutos tarde», que es lo que se puede arreglar.

4

El descontento salta el mismo día

Por debajo de la nota que tú pongas, la persona que lleva el centro recibe el aviso con el nombre, el teléfono y lo que dijo. Antes de que se vaya a otro sitio, no en el informe de fin de mes.

5

El contento recibe el enlace de la reseña

Por WhatsApp, en dos clics, mientras se acuerda. Es el único momento en que una reseña se pide sola.

Lo que ves al día siguiente

Una nota media sola no sirve para nada: sube o baja y nadie sabe por qué. Lo que cambia las cosas es leer la misma frase en tres clientes distintos y poder hacer algo esa semana.

Ver la pantalla por dentro
  • ·La nota media, y cómo se mueve mes a mes por profesional y por servicio.
  • ·Lo que dicen agrupado: la espera, el precio, el trato, la sala. Si algo se repite, se ve al tercer cliente y no al trigésimo.
  • ·Los avisos de descontento, con quién los ha atendido y si se han cerrado.
  • ·Las reseñas conseguidas, y de qué llamada salió cada una.
  • ·La grabación y la transcripción de cada conversación.

Las cuentas, con tus números

Un negocio que atiende a 300 clientes al mes

300

llamadas al día siguiente de cada visita

~100

encuestas contestadas, si descuelga uno de cada tres

8 o 10

descontentos que aparecen a tiempo

Son unos 130 minutos de conversación al mes. Y de esos ocho o diez, basta con que vuelvan dos para que el mes esté pagado: un cliente que se va no deja de gastar una vez, deja de gastar siempre.

Los porcentajes son una referencia, no una promesa: dependen de tu sector y de la hora a la que se llame. Desde el primer mes ves tus números reales en la pantalla.

Lo que cuesta

Dos conceptos y ninguno más: montar la campaña una vez —190 €— y los minutos que se hablen, con bonos. Sin cuota mensual y sin permanencia. Las llamadas que no se descuelgan no consumen conversación, y una encuesta contestada dura medio minuto.

500 minutos
249 €

Sale a 0,498 € el minuto hablado

Unas 333 conversaciones de minuto y medio, que es lo que dura una que acaba bien.

1.000 minutos
449 €

Sale a 0,449 € el minuto hablado

Unas 667 conversaciones de minuto y medio, que es lo que dura una que acaba bien.

2.500 minutos
999 €

Sale a 0,400 € el minuto hablado

Unas 1.667 conversaciones de minuto y medio, que es lo que dura una que acaba bien.

Contratarlo ahora

Coge los minutos que quieras y paga con tarjeta. En cuanto entre el pago te llamo yo para montar la campaña: el número, la lista y el guion.

1.000 minutos · 667 conversaciones de minuto y medio

Pago con tarjeta a través de Stripe: la tarjeta no pasa por nosotros. Los minutos no caducan y se gastan solo hablando — lo que no descuelga no consume.

La puesta en marcha son 190 € por campaña

Qué se pregunta y en qué orden, la nota por debajo de la cual salta el aviso, a quién le llega, el horario de llamada y el enlace de reseña que se manda. Es por campaña y no por empresa: cada una lleva su guion y su número.

Que me llamen para montarla

Lo que no hace, y no va a hacer

No filtra reseñas

Google prohíbe pedir reseña solo a los contentos, y con razón. Lo que se hace es el orden correcto: al que salió mal se le arregla el problema primero. Si luego quiere contarlo, cuenta lo que quiera.

No inventa respuestas

Si el cliente no puntúa, no hay nota. Una encuesta con huecos sirve; una encuesta rellenada a ojo no sirve para nada y encima decide cosas.

No se hace pasar por una persona

Dice de dónde llama en la primera frase y, si preguntan si es una máquina, lo dice. Y si alguien quiere hablar con una persona, la llamada se pasa con lo que ya se ha hablado.

No insiste

Una llamada. Si no puede, se le manda por WhatsApp y se acabó. Quien pide no ser llamado, no vuelve a serlo.

¿A cuánta gente atendiste el mes pasado?

De todos ellos, sabes lo que pensaron los dos que se quejaron. De los otros doscientos noventa y ocho, no sabes nada.